Walter P. Chrysler con un original 1924 Chrysler seis
Historia de Sevel en Uruguay

Historia de Sevel en Uruguay

SEVEL URUGUAY S.A nació en el año 1984 como representante de la marca Fiat y licenciataria para el ensamblado de sus productos en Uruguay. A tales efectos, se instaló en el departamento de Canelones en la localidad de Paso Carrasco donde tenía su planta de armado.
El reducido mercado uruguayo en conjunción con la inexistencia de materia prima nacional se tradujo en que la planta industrial haya sido considerada más como ensambladora que como armadora de automóviles, al estilo de otros países de la región.
A la importación de C.K.D., principalmente de origen brasileño, se agregaban componentes nacionales como cubiertas, baterías, conjunto de cables y alfombras, entre otros.
El primer modelo Fiat armado por Sevel fue el 147 en sus distintas versiones: Oggi, Pick Up y Panorama. En el año 1985 Sevel comienza a producir el modelo Uno y en los años siguientes sus versiones Premio, Duna y Weekend.

El armado nacional era combinado con la importación de vehículos sobre ruedas C.B.U que presentaban poca demanda y, por ende, no era económicamente viable sus ensamblado en el país.
El primer modelo Fiat armado por Sevel fue el 147 en sus distintas versiones, Oggi, Pick Up y Panorama. En el año 1985 Sevel comienza a producir el modelo Uno y en los años siguientes sus versiones Premio, Duna y Weekend.
El armado nacional era combinado con la importación de vehículos sobre ruedas C.B.U. en el caso de modelos de poca demanda que no era económicamente viable su ensamblado en el país.
Las inversiones realizadas en la planta de Camino Carrasco eran constantes e importantes. La de mayor envergadura fue la instalación de una planta de cataforesis para el tratamiento de la carrocería y Sevel fue pionera en el país en contar con dicha tecnología. El incremento de la superficie cubierta, la instalación de nuevos hornos de pintura, la implementación de una línea de montaje automática y la planta de ensamblado de motores fueron también inversiones necesarias para un mercado más exigente y en crecimiento.

La rebaja arancelaria producida en 1992 jaqueó a la industria automotriz uruguaya. El alto costo del valor agregado nacional, originado en un problema de escala, y la poca flexibilidad de la oferta no compitieron con la variedad del producto importado con su calidad cada vez más mejorada y de bajo precio.
Durante el año 1992 Sevel Uruguay se reconvirtió. Adaptó su planta para la exportación, aprovechando la falta de capacidad instalada en las plantas argentinas, y atendió el mercado interno con productos importados. De esta manera, Sevel ofreció al mercado el mejor producto Fiat disponible en cada momento, buscando satisfacer a un público cada vez más exigente, como consecuencia de la apertura de las importaciones.

Se presentaron modelos de distintos orígenes, de Brasil primordialmente pero también de Argentina e Italia, acercando a los consumidores uruguayos vehículos que no estuvieran disponibles en los países vecinos.
En 1995, cuando los mercados externos adaptaron su capacidad de producción, el proyecto exportador fue perdiendo volumen, hecho que culminó con la venta de la planta industrial de Camino Carrasco en el año 1996 y a partir de lo cual se concentraron todos los esfuerzos en la mejor atención del mercado doméstico.

Desde el año 1999 Sevel Uruguay concentra todas sus actividades en la zona de Capurro, en Convenio 820 y Rambla Baltasar Brum, en un predio de 18.000 metros cuadrados de superficie y más de 4500 metros cuadrados de área cubierta.
Actualmente, la empresa comercializa automóviles y utilitarios de las marcas Fiat, Iveco y Grupo Chrysler, el cual engloba Ram, Dodge, Chrysler y Jeep, siendo ésta última su nueva incorporación en el 2011.

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